
Y por qué esperar nos desespera tanto?
Será que no podemos entender el estar en un lugar y tiempo determinado que no habíamos planeado?
Será que mientras el enojo de estar esperando crece, no tenemos más opción que la de pensar?
Pensar en lo que no hicimos, en lo que tenemos que hacer...y en qué si no estuvieramos esperando estaríamos haciendo algo que ahora no podemos...
Y mientras los minutos pasan, posiblemente primero hagamos un recorrido de nuestro alrededor, del contexto en el que estamos...
Seguramente obvservemos el lugar, la gente, los objetos y nos detengamos en algo particular que no veríamos si no tuvieramos ese momento de inacción...
Después buscaríamos a alguna persona que nos llame la atención y compartiríamos la desgracia de estar detenidos.
Pararíamos nuestra oreja con alguna charla interesante...o no, y la información que nos falta la inventaríamos...
Quién no recreó lo que suponemos es el otro alguna vez?
Asociaríamos lo que pasa con nuestra vida, nuestros momentos y quizás deseos...
Pasaríamos de un estado de bronca de perder el tiempo a un estado de melancolía, añoranza, de proyección a futuro y hasta dejaríamos escapar una carcajada recordando algo que nos hizo feliz...
Entonces me vuelvo a preguntar...
Por qué nos desespera tanto la espera?
Luz grioni 2010